El renacimiento del pueblo
- José Luis García
- 13 ago
- 2 Min. de lectura

En un pueblo del norte de Cuenca, se encontraba una pequeña población en muy mal estado: casas destruidas, parques abandonados, colegios sin reformar y calles mal asfaltadas. Esta situación fue empeorando a medida que pasaba el tiempo, hasta que un día el alcalde desesperado ante esta situación, creía que ese pueblo podría llegar a desaparecer en algún momento, por lo que decidieron reunirse en una asamblea para debatir sobre dicho asunto.
Después de muchas horas de charla y debate, se llegó a la conclusión de intentar resurgir el pueblo, explotando los recursos que tuvieran. En este caso, recordaron que sus abuelos trabajaban en la mina, por lo que salieron en su búsqueda.
Se equiparon con material adecuado y especializado para adentrarse en la mina y allí mismo, encontraron unas pintadas en la puerta de la cueva, que se encontraba escondida entre arbustos y grandes pedruscos. No tenían muy claro el significado de las mismas, pero podían intuir que los símbolos representaban riqueza, fortuna y trabajo, lo que les dio una muy buena señal de lo que podría venir. Además, allí seguían barrenas con las que extraían el carbón y alguna que otra vagoneta con la que lo transportaban al exterior de la mina.
En cuestión de escasos meses, la mina había recuperado su buen aspecto a falta de algunos pequeños detalles, no obstante, los ciudadanos de esa población pudieron comenzar a trabajar en la misma y al cabo de unas semanas observaron que las personas de los alrededores se acercaban a ella para apreciar cómo realizaban dicho trabajo, por lo que pensaron que sería muy buena idea realizar visitas guiadas a modo de beneficio extra con el que conseguirían no solo turistas en el pueblo que puedan dar dinero a los restaurantes, hostales y tiendas de lugar, sino que además ganarían dinero con ese tipo de tours.
Al año siguiente, ya habían recaudado una gran cantidad de dinero que sin duda alguna fue destinada a mejorar el aspecto y las instalaciones de aquella población perdida en el norte de Cuenca, que ahora venían a visitar muchísimas personas y que se convirtió en uno de los pueblos más famosos de la zona, ya no solo por su historia de superación, sino también por la mina que habían restaurado.
REFLEXIÓN:
En esta historia nos enseñan cómo con colaboración y trabajo en equipo aprovechando las oportunidades y desafíos que la vida nos brinda, podemos conseguir mucho más de lo que nos imaginamos, solamente utilizando los recursos que nosotros mismos tenemos.
FIN
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